mayo 09, 2008

LEOPOLDO "TEUCO" CASTILLA







Nació en Salta, Argentina en 1947. En 1976, perseguido por la dictadura militar, se exilió en España. Ha publicado los siguientes libros de poemas: El espejo de fuego (Salta, edición del autor, 1968); La lámpara en la lluvia (Salta, edición del autor, 1971); Generación terrestre (Salta, edición de la Dirección de Cultura, 1974); Versión de la materia (Madrid, Editorial Estaciones, 1982); Campo de prueba (Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 1985); Teorema Natural (Madrid, Editorial Hiperión, 1991); Baniano (Madrid, Editorial Verbum, 1995), Nunca (Buenos Aires, Ultimo Reino, 2001) y Libro de Egipto (Buenos Aires, Ultimo Reino, 2002). Línea de Fuga (Buenos Aires, Ediciones del Mono Armado, 2004) y Bambú (Buenos Aires, Ediciones del Mono Armado, 2004). En el año 2001 fue publicada una Antología del autor por el Fondo Nacional de las Artes.
Como narrador ha publicado: Odilón (Salta, edición de la Dirección de Cultura,1975) y La luz naranja (Soria, España, edición de la Diputación de Soria, 1984). Fue invitado por la Unión Soviética para escribir un libro que la Editorial Progreso de Moscú publicó en 1990 con el título Diario en la Perestroika. También es autor de Nueva poesía argentina (Madrid, Editorial Hiperión, 1987); Poesía argentina actual (Estocolmo, Editorial Siesta, 1988). La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha editó en 1995 una antología de cuentos y pinturas de los niños de esa región española, realizada junto a Gabriel Castilla.
En 1999 publicó El árbol de la copla (Buenos Aires, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos).
Recibió premios nacionales e internacionales. Poesía suya fue traducida al inglés,francés, italiano, sueco, portugués y ruso.
Sobre su cuento La redada se filmó el largometraje homónimo dirigido por Rolando Pardo.
Por su libro Nunca, recibió el Primer Premio de Poesía Año 2000 del Fondo Nacional de las Artes.
Fue invitado a varios Congresos y Encuentros Internacionales y en el 2007 representó a Argentina en El VI Encuentro Internacional de la Universidad de Carabobo, Venezuela.



........LOS MANSOS
...............................a Irma Egea

Hay quien huye hacia dios,
no soporta ser visible;
otro que huye devorándose
mermando su camino;
los que huyen hacia la ebriedad
y quieren parecerse a todo
y están los que no huyen
porque el mundo es tan grande como ellos,
los mansos
que se abren en la atmósfera,
y al tiempo, intactos, cierran los piadosos párpados,
los que nunca supieron cómo se dice adiós.



..........JOAQUIN GIANNUZZI

¿Estás suspenso
mirando la ventana que ha girado boca arriba,
oyes por ella el hueco del mundo?
¿Y qué hace perplejo, difundido,
lleno de certezas
tu ojo como un juguete de dios?
La nada ha sucedido. Lo sabes
ahora que las cosas sólo aparecen de tu luz
y la mañana gira ajena y lejos,
como encerrada en una naranja.
Los que te quieren suenan con tu voz
igual que entre las ruinas, los pájaros
suenan a columnas.
Esta hora desarmará, larguísima, a tu mujer
hasta que toda su carne se vuelva de palabras,
a tu amigo Hugo Caamaño
que se ha quedado fijo
frente al horizonte;
a tus hijas, desarboladas, con sus pulseras mudas,
mientras el día se balancea con tu sensación
y no tiene tiempo
sino ventolera
que se enciende, apaga, enciende
cuando pasa un alma.
Como la poesía tendrás, por fin,
la forma peregrina,
en Campo Quijano
que tanto te llovía y desterraba.
Que se cubra contigo esa comarca.
Y te nazca.
Salva lo real. Siembra tu cabeza
y late a muerte, a vida, late,
hasta que la dalia,
la que cantaste, invicta,
se alce en silencio
y desollada
te merezca.




...........EL SUPERSTICIOSO

..................................a José María Leguizamón



La tijera, es un rayo, acecha en su encrucijada,
la sal
graniza los sueños
y la escalera baja de la nada.
Son muchos hombres el supersticioso.
Y un imán radiante.
Sólo él conoce
la hendidura torva que da a otro mundo
en el ojo de la aguja.
Sólo él combate los instantes
se divide, móvil, y sigue siendo uno.
Su cerebro es de mercurio,
suplanta, desvía, yergue o decapita,
defiende a toda la manada,
rompe el laberinto,
roba el presente,
y, florecido de sensaciones,
vuela insurrecto por su cristalería,
atolondrado, invencible, fragilísimo.




.........XVII

Al fondo del espejo,
en una luz aciaga,
un día muy quieto
hace sus últimas señas.

No te apartes de esa luna
donde el presente
se extiende
todo lo que tarda
en vaciarse el mundo

desde el ojo en peligro
mirado
por su propio recuerdo.